La capacitación, un recurso efectivo de la política de seguridad de la flota

Mucho se habla de la conducción segura de flotas y del manejo defensivo como estrategia para la minimización de riesgos de conducción. Pero ¿qué es el manejo defensivo? ¿Cómo formar a los conductores de flota, tanto ejecutivos como operativos, en una cultura de seguridad? Te compartimos algunas ideas en esta nota.

Manejo defensivo, aliado de la conducción segura de la flota

El manejo defensivo es un conjunto de procedimientos y técnicas establecidos que el conductor debe seguir para conducir de forma segura, y mediante los cuales, además, es posible minimizar toda clase de accidentes viales.

Conducir a la defensiva consiste en desarrollar conocimientos y habilidades ante situaciones viales que exigen del conductor un estado de alerta permanente, tanto para evitar accidentes ocasionados por acciones incorrectas propias como de los demás, o de lo que ocurre a su alrededor.

Formar al colaborador en el manejo responsable del vehículo es clave para evitar aumentos de costos asociados al mal uso de la flota, pero también, es vital para garantizar su seguridad física. La capacitación debe poner énfasis en erradicar los malos hábitos al conducir tales como el exceso de velocidad, la aceleración y el frenado bruscos, el uso del celular, pero también debe impulsar conocimientos acerca de la conducción en condiciones adversas (el mal tiempo, la infraestructura vial precaria y las áreas con alta criminalidad).

Poner en marcha un proceso de capacitación continuo, asignar a los conductores con alta tasa de infracciones o incidentes que realicen los programas de formación, y brindar conocimientos en materia de conducción es de gran utilidad para impulsar la política de seguridad de la compañía.

Talleres en manejo defensivo, puerta de entrada a la conducción segura y responsable

Desarrollar y fortalecer las competencias necesarias de los conductores de unidades corporativas bajo la normatividad legal vigente y aplicable en seguridad vial es un objetivo que debe estar en la agenda de todo Gestor o Administrador de flota.

La capacitación en manejo defensivo puede ser un aliado estratégico para:
– Actualizar los conocimientos, habilidades y actitudes de los conductores relacionados con la Cultura de la Seguridad de la empresa
– Concientizar a los conductores de sus responsabilidades civiles y legales así como estimular la adopción de hábitos y comportamientos seguros con el propósito de disminuir los riesgos que pueden causar los incidentes vehiculares
– Garantizar una movilidad más segura, eficiente y sostenible para todos los colaboradores

Resultará indispensable reforzar conocimientos y habilidades críticas en torno a la conducción segura, que son componentes claves a la hora de minimizar posibles riesgos de conducción. Estos son algunos de los temas que no pueden faltar en la agenda de capacitación:

  • Responsabilidades ante un siniestro vial
  • Tiempos de reacción y maniobras
  • Fatiga y distracciones frecuentes
  • Distancia segura de seguimiento y sobrepaso
  • Estrategias para evitar siniestros viales
  • Ergonomía en el puesto de conducción

Integrar la política de capacitación con programas de incentivos para impulsar la conducción segura

Dar cumplimiento a las políticas de conducción segura a través de un enfoque formativo, en el que tanto los incidentes como el mal rendimiento puedan ser vistos como una oportunidad para mejorar es una buena estrategia de inicio. Seguramente la empresa pueda lograr resultados más rápidos si a este enfoque le suma un programa de incentivos y reconocimiento para los conductores que tengan los mejores reportes y se esfuercen por mejorar su puntaje, 

Diseñar un programa de incentivos acorde logrará que la política de seguridad en la flota se convierta en un aspecto proactivo y desafiante para cada conductor, al mismo tiempo que reforzará los buenos hábitos de manejo en la compañía.

Cualquier organización puede impulsar un programa sostenido de conducción segura para sus colaboradores, incluso aunque los vehículos no sean propios de la compañía. Velar por la integridad y bienestar de los colaboradores es parte de toda cultura empresarial.